Las
cosas se consiguen cuando ya no se desean.
Para
consolar al joven al que le sucede una desgracia, se le dice: "Sé
fuerte, tómatelo con buen ánimo; te protegerás
para el futuro. A todos les sucede una vez, etc." Nadie piensa en
decirle lo que, en cambio, es verdad: esta misma desgracia te sucederá
dos, cuatro, diez veces; te sucederá siempre porque, si estás
hecho de manera que te has expuesto a esta ocasión, lo mismo
tendrá que sucederte en el futuro.
Tipología
de las mujeres: las que explotan y las que se dejan explotar.Tipología
de los hombres: los que aman al primer tipo y los que aman al segundo.
Las primeras son melifluas, educadas, señoras.
Las segundas son ariscas, maleducadas, incapaces de dominarse. (Lo
que hace volverse descortés y violento es la sed de ternura.)
Ambos tipos confirman la imposibilidad de comunión humana.
Hay criados y amos, no se es igual.
La
única regla heroica: estar solos, solos, solos.
Cuando
pases /un/ día sin presuponer ni implicar en ningún
gesto tuyo la presencia de otros, podrás llamarte heroico.
O, si no, ser Cristo -es decir, anonadarse. Pero lo has dicho ayer:
nadie renuncia a lo que conoce, y tú conoces demasiadas cosas.